martes, enero 01, 2008

Primero de enero de 2008


¿Por que desperté hoy y no me quedé dormida en un letargo sin fin?
Hubiese preferido morir antes, para no sentir este dolor.
Vendrás con ella a desplomar mi vida, a demostrarle a mi familia que ella sigue siendo tu señora. Si es cierto que me amas ¿por qué permites que me siga haciendo daño?

Sigues como una marioneta, haciendo lo que ella quiere, te maneja con sus hilos transparentes para pisotear mi orgullo y hacerme pedazos.
¡No!…
Mientras ella esté a tu lado no vuelvas a buscarme.
No quiero verte, no quiero escucharte, ni que me escuches.
No mereces mis lágrimas, mas te dedico gota a gota este mar de llanto.
No mereces que te ame tanto, pues si ella me hace daño es porque tú se lo permites.

Será tu castigo no sentir más mis caricias, no escuchar mis “te amo".
Desde hoy perdiste mis besos, mis locuras y mi calor.
No saciaré más tu sed de amor y evitaré un nuevo encuentro,
y si por azares del destino dirijo mis pasos tras los tuyos, no te alegres, mi cielo,
pues así mismo como me arrojas al infierno, seré para ti un témpano de hielo.
Si aún no la has dejado por miedo, no permitas que tu miedo siga desangrando mis sueños.
He esperado seis años, y la paciencia se agota… no esperes a que los besos que dejé en el aire haciendo pausa sean robados por otra boca.
El tiempo se agota…

2 comentarios:

Griselle dijo...

Que decirte? Hay cosas que no comprendemos, como lo es u corazon caprichoso, el cual se empecina en amar a quien no debe. Pero ama, y eso es lo importante, y en medio de esa adversidad del dolor de una amor ajeno, aun asi, puede ser hermoso. Todo esta en buscar el balance en medio del caos. Porque aun el desorden, tiene un orden

suerte

Yetriz dijo...

Gracias por dejarme tu huella, Griselle. Tienes mucha razon. Suerte para ti tambien.